"La U es más grande que sus problemas", es el dicho popular de todo hincha crema que ha visto a su equipo en situaciones desastrosas ya sean futbolísticas, económicas o directivas, y en parte ha sido un dicho cierto pues el club ha sabido sobreponerse de una manera u otra a cualquier adversidad, y eso fue demostrado el año pasado donde nadie apostaba nada por ellos, debido a la grave crisis económica (que aún sigue vigente), un técnico nuevo y desconocido para la mayoría, y el éxodo de varios jugadores que obligaba a Universitario a jugar en su gran mayoría con jugadores jóvenes (promedio de 23 años); sin embargo dicho equipo logró salir campeón del Torneo Descentralizado 2013, pero esa historia cambiaría.
Este año 2014 empezó de cabeza para el conjunto merengue del, entonces DT, Ángel David Comizzo, el cual comenzó a mostrar signos de problemas al iniciar tardíamente la pretemporada, lo que causó que el físico de los jugadores no llegue a ser óptimo para los partidos inaugurales de Copa Libertadores y Torneo del Inca, respectivamente. Luego aparecieron las deslucidas (y atrasadas) contrataciones de los jugadores Luis García, Sebastián Luna, Cris Martinez, Dalton Moreira y Gonzalo Soto, 5 hombres totalmente contraproducentes para el plantel que fueron producto de una mala organización de la administración temporal crema. El técnico Comizzo tampoco fue acertado y decidió la resolución de los contratos de dos referentes de la institución como lo fueron John Galliquio y Miguel "El Chino" Ximenez, habiendo sido éstos jugadores clave de campañas pasadas (2012 y 2013), algo que comenzó a alterar el ambiente de los camerinos del club merengue.
Por fin llegó el día de la "Noche Crema 2014" en la cual el público tendría un avance de lo que sería hasta ahora la peor campaña crema que me ha tocado vivir. Fue un partido amistoso en el Estadio Monumental de Ate ante el Danubio de Uruguay, reciente campeón del último torneo del mencionado país, una buena oportunidad de probar a la plantilla de Universitario en su versión 2014, pero lo que se vio estuvo muy lejos de lo esperado ya sea por el técnico, los hinchas o los propios jugadores: un equipo sin ideas, sin fútbol y sin coraje, sin la tradicional "Garra Crema" que tanto ha caracterizado a cuanto plantel haya habido en el club crema. Un equipo con una defensa desatenta y mal parada, un mediocampo que no tiene claridad en los pases y poca creatividad a la hora de armar juego y una delantera lejos de ser desequilibrante y efectiva. Lo único que se puede destacar es un José Carvallo que viene atravesando uno de los mejores (si no el mejor) momentos de su carrera, pero lamentablemente no se puede depender de un solo jugador para sacar adelante un equipo.
El juego crema siguió siendo el mismo e incluso fue empeorando con el transcurso de los partidos, llegando al día de hoy a doce encuentros sin victoria alguna, con un balance de 4 empates y 8 derrotas, sin mencionar 4 goles a favor y 14 en contra entre amistosos de pre-temporada, Copa Libertadores y Torneo del Inca, causando en el proceso la salida de Ángel Comizzo de la zona técnica. Esta delicada situación afecta más que a cualquiera a la hinchada, esa hinchada que en estos momentos desborda rabia y decepción, una hinchada que lo deja todo por el equipo de sus amores pero no es retribuida con lo único que se le pide al equipo, Triunfos. Pero lo que más ha causado que se enciendan las alarmas en tienda de la "U", es la falta de espíritu, de ganas, coraje, corazón, o simplemente, "La Garra Crema", la que los acompañó durante tanto tiempo, que por el momento está desaparecida.
Hay muchas especulaciones acerca de las diferentes interrogantes, pero ninguna es 100% cierta o confirmada. ¿Por qué está pasando esto? ¿Cómo ocurrió? ¿Desde cuándo se dio este cambio tan radical? ¿Cuál es la solución?, nadie sabe con certeza la verdadera razón, el hecho es que la situación debe cambiar deprisa, o de lo contrario lo único posible sera prepararnos para un año digno de olvidarse.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario